La ciencia se ha equivocado antes

La frase “la ciencia se ha equivocado antes” es una falacia retórica utilizada comúnmente por charlatanes, magufos y pseudocientíficos que rechazan el consenso científico para dar apoyo a teorías descabelladas. Se utiliza de la siguiente forma:

Alicia: Existe un consenso científico acerca del tema X y está respaldado por varias líneas de evidencia.

Bob: Ah, pero la ciencia se ha equivocado otras veces.

Al contrario de lo que mucha gente piensa, ni los científicos ni los investigadores afirman tener la verdad absoluta. Afirman tener verdades provisionales: esto es, respuestas que son la mejor explicación actual que existe acerca de un tema.

Por supuesto, esto implica que muchas de esas verdades provisionales pueden ser modificadas en el futuro. Aquellas personas que creen en ideas extrañas, inusuales e inaceptables suelen recurrir a este hecho para dar peso argumentativo a sus ideas. Su argumento se simplifica de la siguiente manera: “Como no existen verdades absolutas, entonces ninguna idea puede ser completamente cierta; por tanto todas las ideas son igual de válidas; por tanto mi idea es igual de válida”.

Suena lógico, pero tiene trampa. Estas personas consideran “la verdad” como un concepto absoluto (algo que sólo puede ser CIERTO o FALSO), por lo que sólo existe una posibilidad de estar en lo cierto. Pero este argumento se rompe porque el que lo usa falla en reconocer y comprender que existen muchas formas de estar equivocado.

Su error es basar su pensamiento en una lógica binaria, de “blanco o negro”, donde las cosas solo pueden ser “ciertas / falsas”, “encendido / apagado”, “1 / 0”. Aplicar esta lógica a muchas situaciones crea falsas dicotomías que provocan que la persona ignore que existe un amplio rango de posibilidades.

Hay muchas formas de estar equivocado

Cuando la gente pensaba que la tierra era plana, estaban equivocados. Cuando la gente pensaba que la tierra era esférica, estaban equivocados. Pero si piensas que pensar que la tierra es esférica es tan equivocado como pensar que la tierra es plana, entonces tu punto de vista está más equivocado que las dos ideas anteriores juntas.

Isaac Asimov

Lo que es necesario comprender es que es posible estar equivocados en muchos grados o niveles de profundidad. Las ideas se pueden organizar y clasificar en una lista en la cual estén ordenadas desde las ideas más erróneas a las ideas más acertadas. ¿Qué criterio se utiliza para saber que una idea es mejor que otra? Evaluando su capacidad de explicar las evidencias existentes, y si son capaces de predecir la aparición de futuros acontecimientos. Las ideas equivocadas tienden a fallar en este punto, y las ideas más acertadas tienen un margen de error cada vez menor cuanto menos equivocadas estén.

Imaginemos que un hombre ha robado en una tienda y la policía pregunta a los testigos por la altura del ladrón. El investigador obtiene así diferentes respuestas: 178 cm, 183 cm y 58 cm. Si el ladrón realmente mide 180 cm entonces TODOS los testigos estaban técnicamente equivocados; si el jefe de policía no comprende que existen diferentes grados de estar equivocado, no tendrá muchas posibilidades de capturar al ladrón si envía todas sus patrullas a buscar a un hombre de 58 centímetros armado ¿verdad?.

Existe un amplio rango de áreas de investigación, y encontrar respuestas no es fácil. Las ideas iniciales y las hipótesis pueden ser muy erróneas; sin embargo cuando algo se demuestra que es erróneo, es modificado y analizado de nuevo. Lo que ocurre en este proceso es que la verdad absoluta no puede ser alcanzada, pero nos acercamos a ella paso a paso estando un poco menos equivocados que antes.

Se rechazan aquellas teorías e hipótesis que se ha demostrado que son falsas y se reemplazan por otras más correctas, a la espera de que se demuestre que son falsas (Nota: En la ciencia no se busca confirmar teorías. Ver sesgo de confirmación). Cuando son reemplazadas por nuevas teorías, estas nuevas teorías se aceptan como provisionalmente verdaderas. La “Verdad” por definición, no puede demostrarse que es falsa. Este es el por qué las teorías científicas que no se pueden demostrar ser falsas son aceptadas como provisionalmente verdaderas.

Ninguna cantidad posible de experimentación puede probar definitivamente que tengo razón; pero un solo experimento puede probar que estoy equivocado.

Alberto Einstein

Argumentar que la ciencia no puede probar las cosas al 100% está bien, pero la gente usa esto como argumento para dar validez a ideas completamente insostenibles y falaces. Tanto las ideas como la ciencia pueden estar equivocadas; pero la explicación científica es la que más se acerca a la verdad, o dicho de otro modo, es la explicación menos equivocada que disponemos.

Cuando alguien pretende defender sus ideas diciendo que “la ciencia se ha equivocado antes”, lo que no quiere admitir es que su posición es falsa.

Ejemplo de su uso

El uso más común del razonamiento falaz “la ciencia se ha equivocado antes” es en los practicantes o seguidores de medicinas alternativas y remedios naturales cuando pretenden justificar su posición, reprochando que la ciencia médica es “el sistema que nos dio la Talidomida”.

Esta afirmación crea:

Una falsa dicotomía

La persona considera que existe una decisión con sólo dos opciones: el sistema que nos dio la Talidomida (la ciencia médica) o el sistema que no tiene (supuestamente) efectos secundarios. Esta es una falacia de la falsa dicotomía porque la medicina convencional no es una sola aproximación a la salud (al contrario que las medicinas alternativas). La medicina convencional es un sistema ecléctico que acepta cualquier práctica que haya demostrado funcionar.

Falacia de la generalización apresurada

Como la medicina convencional, cirugía, etc., a veces comete errores y hace más mal que bien, entonces toda la medicina convencional es mala.

Falacia de la “solución perfecta”

Como nuestra “medicina alternativa” no mata a personas ni tiene efectos secundarios, entonces es la solución perfecta a la imperfecta medicina convencional.

La falacia de la “solución perfecta” implica asumir que la medicina alternativa hace algún bien. Muchas medicinas alternativas (la homeopatía es un ejemplo perfecto de ello), son perfectamente seguras de usar ya que no producen ningún efecto secundario. La razón de ello, en realidad, es que la medicina alternativa no hace absolutamente nada, ni bueno ni malo.

El gran error de este tipo de razonamiento es que la persona ignora el hecho de que existen muchas maneras de estar equivocado. Decir que “la ciencia se ha equivocado antes” no añade peso a un argumento insostenible, como por ejemplo: La medicina convencional nos dio la talidomida; la homeopatía no tiene efectos secundarios; por tanto la homeopatía es mejor que la medicina basada en la evidencia.

La realidad es que decir que la ciencia se ha equivocado antes no aporta fuerza a la argumentación oponente a la ciencia. Dado que existen múltiples formas de estar equivocado, una posición contraria también es una posición que puede estar equivocada (!).

Fuente: Science has been wrong before in Critical Thinking Blog.

{1} Thought on “La ciencia se ha equivocado antes

  1. La talidomida, hoy por hoy, sigue estando en el vademecum, ha demostrado que tiene muy buenos resultados en el tratamiento de ciertos tipos de cáncer, si bién tiene que verificarse que no hay posibilidad de embarazo

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